El puesto se desarrolla en una empresa del sector alimentario, dentro de un entorno industrial estable. La función principal es mantener las líneas de producción en funcionamiento continuo, eficiente y seguro, asegurando la calidad del producto final. Se realizan tareas como resolución de averías mecánicas, ajustes de maquinaria y preparación de líneas para cambios de producción. También se participa activamente en la mejora continua, detectando oportunidades y proponiendo soluciones técnicas. Se fomenta la iniciativa y la aportación de ideas para optimizar los procesos.
La empresa ofrece un contrato indefinido desde el inicio, con estabilidad laboral y complementos salariales atractivos como pluses por nocturnidad. Los turnos son rotativos; se puede optar por horario de lunes a viernes (mañana, tarde y noche) o por fines de semana y festivos. Se proporciona formación continua en prevención de riesgos, seguridad alimentaria y buenas prácticas de mantenimiento, lo que refuerza el perfil técnico.
Para el puesto se requiere capacidad de análisis, formación técnica, adaptabilidad a turnos y trabajo en equipo, así como responsabilidad en entornos dinámicos.
Formación técnica en mantenimiento industrial, como FP Superior en electricidad, mecánica, mecatrónica o similar. Se requiere capacidad para analizar y resolver problemas técnicos, atención al detalle, precisión, adaptación a entornos dinámicos y a trabajo a turnos rotativos. Es fundamental el trabajo en equipo, la responsabilidad, la iniciativa y un enfoque orientado a la mejora continua.