La posición de operario de almacén es fundamental para el funcionamiento eficiente de nuestras operaciones logísticas. Las tareas principales incluyen la preparación y montaje de pedidos, lo que supone la recepción diaria de las hojas de pedido y la preparación manual de bultos y cajas. Una parte crucial del trabajo es la revisión e inspección visual de las piezas, específicamente válvulas, antes de su embalaje, realizando ajustes sencillos cuando sea necesario para garantizar la calidad del producto final. Posteriormente, se procede al embalaje y etiquetado de los productos, siguiendo protocolos específicos para su exportación. El manejo puntual de maquinaria, como carretillas elevadoras y puentes grúa, es requerido para manipular y posicionar válvulas pesadas, aunque esta no es una función continua del puesto. Además, el operario participa activamente en la recepción y expedición de mercancías, realizando tareas de carga y descarga de material, revisando albaranes e inspeccionando la mercancía en la zona de recepción. La gestión del almacén también es una responsabilidad clave, que abarca la colaboración en el mantenimiento, orden y limpieza de las instalaciones, así como el control y recuento físico del inventario. Este rol exige precisión y atención al detalle para cumplir con los altos estándares requeridos en operaciones de comercio internacional, asegurando que todos los procesos se ejecuten de manera estructurada y eficaz.
La retribución económica ofrecida es de 11,72 euros brutos por hora. El horario de trabajo está adaptado por temporada: durante el mes de agosto, se establece una jornada intensiva de mañana, de 07:00 a 14:00 horas. A partir de septiembre, el horario será de lunes a jueves de 07:45 a 16:45 horas, y los viernes con jornada reducida de 08:00 a 14:30 horas. La empresa cuenta con instalaciones preparadas, incluyendo una sala comedor equipada con microondas, nevera y utensilios para que los empleados puedan traer su propia comida. El entorno de trabajo es dinámico, fomentando el trabajo en equipo y enfocado en el detalle para operaciones de comercio internacional.
Se requiere al menos seis meses de experiencia previa en puestos similares de almacén, específicamente en preparación de pedidos y expedición de mercancías. Es fundamental ser una persona meticulosa, minuciosa y orientada a la calidad y al detalle, habilidades cruciales para los requisitos específicos de embalaje de exportación. Se valorará positivamente la posesión de carnés de carretilla elevadora y puente grúa, aunque no es un requisito obligatorio. El candidato debe tener la capacidad de trabajar de forma autónoma a partir de las hojas de pedidos diarias.