El puesto implica gestionar las operaciones diarias del almacén: recepción, organización, almacenamiento y distribución de mercancía. Hay que mantener un control exacto del inventario, asegurando la trazabilidad mediante registro, identificación y etiquetado. También se preparan pedidos para envío y se maneja documentación como albaranes, todo para un flujo operativo sin contratiempos.
La preparación física de pedidos, el transporte interno y la reposición de materiales son tareas clave. Es imprescindible tener carné de carretillero válido, y se valora experiencia con puente grúa. Controlar las entradas y salidas es fundamental para gestionar el stock y realizar inventarios periódicos. El trabajo en equipo resulta esencial para el éxito logístico.
Quien ocupe el puesto debe tener capacidad de resolución de problemas, dinamismo y responsabilidad. Se manejan herramientas informáticas y se requiere nivel avanzado de Excel para registros e informes. La atención al detalle y el cumplimiento de procedimientos de seguridad son necesarios, asegurando que los productos se gestionen correctamente desde su recepción hasta la expedición.
Carné de carretillero. Manejo de puente grúa (valorable). Buen manejo de herramientas informáticas. Nivel avanzado de Excel. Competencias de liderazgo, resolución, dinamismo y responsabilidad.