Bajo la supervisión directa, se participa en la vida cotidiana de menores en protección. Las funciones incluyen sostener emocionalmente a los usuarios, generando vínculos de cooperación y un entorno saludable en las relaciones. También se favorece su autonomía, responsabilidad e individualización, apoyando sus procesos de identificación. Se ayuda en la adquisición de nuevos aprendizajes, se establecen límites y se transmiten normas sociales.
En cuanto al cuidado, se participa proporcionando atenciones básicas como salud, alimentación, vestido e higiene. Se acompaña y supervisa tanto las actividades individuales como grupales de la vida diaria.
El horario es de jornada completa nocturna, con los descansos legales. Se trabaja en dos rotaciones: una de lunes, viernes, sábado y domingo; y otra de martes, miércoles y jueves.
Experiencia profesional:
1 a 3 años de experiencia
Estudios:
Mínimo Grado Superior en Integración Social.
- Al menos un año de experiencia, dentro de los 10 últimos, en Acogimiento Residencial.
- Certificación negativa del Registro central de delincuentes sexuales.
- Competencias: Autocontrol emocional, empatía, orientación a resultados, compromiso y responsabilidad, trabajo en equipo, gestión del conflicto, relación con la autoridad, conocimiento y experiencia, profesionalidad.