La persona seleccionada será responsable de la limpieza exhaustiva y el acondicionamiento de las habitaciones de hotel, asegurando que cumplan con los estándares de higiene y presentación establecidos. Esta función también incluye la limpieza y el mantenimiento de las zonas comunes del establecimiento, tales como pasillos, vestíbulos y áreas de servicio, garantizando un entorno agradable para todos los huéspedes. Además, en caso de necesidad, se atenderán las solicitudes o incidencias básicas de los huéspedes relacionadas con el servicio de limpieza, actuando con amabilidad y eficiencia. Se trata de un puesto que requiere organización, atención al detalle y un compromiso con la calidad en el servicio, siendo una pieza fundamental para la experiencia positiva del cliente en el establecimiento hotelero. El trabajo se desarrolla en un entorno dinámico y exige una actitud proactiva para mantener los espacios impecables.
Se requiere experiencia mínima de dos años en tareas de limpieza, valorándose especialmente la experiencia previa en el sector hotelero. Es imprescindible disponer de vehículo propio para los desplazamientos al centro de trabajo. No se exigen estudios específicos, pero sí conocimientos prácticos en técnicas de limpieza.