El puesto implica la gestión operativa del almacén dentro del sector alimentario, asegurando la correcta manipulación y almacenaje de productos. Las funciones principales incluyen la carga y descarga de mercancías de camiones y vehículos de transporte, utilizando maquinaria específica como carretillas elevadoras. Además, el profesional será responsable de ordenar y colocar la mercancía en las estanterías y zonas designadas, optimizando el espacio disponible y garantizando la accesibilidad para la preparación de pedidos. Otra tarea fundamental es la verificación de lotes y fechas de caducidad de los productos, un proceso crítico para mantener los estándares de calidad y seguridad alimentaria exigidos por la normativa del sector. También participará en la realización de inventarios periódicos, colaborando con el equipo para asegurar la precisión de los registros de stock y facilitar la gestión logística. El entorno de trabajo demanda atención al detalle, responsabilidad en el manejo de equipos y productos, y la capacidad para trabajar de forma coordinada con otros departamentos como logística y control de calidad, contribuyendo al flujo eficiente de mercancías desde la recepción hasta la expedición.
Es imprescindible disponer del carné de carretillero en vigor y al menos un año de experiencia previa en un puesto similar. Se requieren conocimientos básicos de informática para el manejo de sistemas de gestión de almacén y aplicaciones relacionadas con el control de inventario. No se exige una formación académica específica, pero se valorará la experiencia práctica en el sector de la alimentación y la logística.