El puesto se centra en las operaciones diarias dentro de un almacén organizado, donde las tareas principales incluyen la gestión de mercancías, desde la recepción hasta la expedición. Se busca mantener la fluidez de la cadena de suministro, asegurando que cada pedido se prepare con precisión y eficiencia. Es un entorno dinámico y colaborativo, donde el trabajo en equipo es clave para cumplir los objetivos, y se valora la responsabilidad individual para mantener el orden y la seguridad.
La jornada es completa, de lunes a viernes, con opción a un horario flexible que se adapte a las necesidades de ambas partes. Se ofrece formación práctica sobre los sistemas y herramientas del almacén para facilitar la adaptación. La atención al detalle es fundamental para prevenir errores y garantizar la trazabilidad de los productos, contribuyendo directamente a la satisfacción del cliente final.
La incorporación es inmediata y la contratación se realiza de forma directa. El ritmo de trabajo puede variar según la demanda estacional, por lo que se requiere adaptabilidad. La comunicación clara con compañeros y supervisores es esencial para resolver incidencias rápidamente, y el cumplimiento de las normas de seguridad y limpieza es una prioridad constante en todas las actividades.
Se requiere experiencia previa en entornos de almacén o logística. Es esencial tener una gran atención al detalle y compromiso con la calidad en todas las tareas. La capacidad para seguir procedimientos operativos y trabajar de manera segura es obligatoria. Se valora la habilidad para trabajar en equipo y mantener una comunicación clara y efectiva. Se necesitan conocimientos básicos de manejo de inventario y control de mercancías. Se requiere disponibilidad para realizar tareas físicas, incluyendo el levantamiento y movimiento de carga.