El puesto implica la participación activa en una línea de producción dentro del sector alimentario. Las funciones principales se centran en las etapas finales del proceso productivo, garantizando que los productos sean manipulados, envasados y preparados correctamente para su distribución. La actividad requiere atención al detalle y seguimiento de los protocolos establecidos para mantener los estándares de calidad y seguridad alimentaria. El entorno de trabajo es dinámico y está orientado a objetivos, donde la colaboración con el equipo es fundamental para cumplir con los volúmenes de producción requeridos. Se trabajará bajo supervisión y en coordinación con otros departamentos para asegurar un flujo eficiente desde la fabricación hasta el almacén, contribuyendo así a la cadena de suministro de la empresa.
Se ofrece una atractiva retribución salarial: los primeros cuatro meses, la tarifa bruta por hora es de 14,02 euros (15,60 euros en turno de noche). A partir del cuarto mes, la tarifa bruta por hora se incrementa a 15,58 euros (17,34 euros en turno de noche). Los horarios disponibles son turnos rotativos de mañana y tarde, o un turno fijo de noche. La contratación inicial se realiza por días sueltos con alta continuidad, existiendo posibilidad real de pasar a contratos mensuales según el desempeño del trabajador.
Se requiere vehículo propio, ya sea coche o moto, para el desplazamiento al centro de trabajo. Es necesaria disponibilidad total para trabajar en días sueltos con continuidad, así como para adaptarse a turnos rotativos de mañana y tarde o a un turno fijo de noche.