El puesto de carrista es clave para el día a día en un centro comercial. Su función principal es tener los carros de compra disponibles, ordenados y en buen estado para los clientes. Para ello, hay que recorrer el aparcamiento y las zonas interiores recogiendo los carros, llevarlos a las entradas, organizarlos en filas y revisar su estado, especialmente ruedas y mecanismos de seguridad. También se realizan tareas básicas de limpieza y se mantienen despejadas las áreas de paso.