Este puesto se centra en actividades técnicas fundamentales dentro del entorno industrial. El rol implica ejecutar tareas de soldadura, tanto estándar como especializada, para garantizar la integridad estructural y funcional de los componentes. Otra área clave es el ensamblaje micromecánico y electrónico, que requiere precisión y atención al detalle para montar y configurar elementos delicados. El control de calidad técnico y las pruebas funcionales son esenciales para verificar que todos los productos cumplan con los estándares establecidos antes de proceder a su siguiente fase. Las responsabilidades también incluyen realizar diagnósticos de primer nivel para identificar posibles fallos, así como llevar a cabo mantenimiento preventivo en equipos y sistemas para minimizar tiempos de inactividad y garantizar la continuidad operativa. La persona en este rol trabajará siguiendo procedimientos establecidos, documentando sus actividades y colaborando con otros miembros del equipo técnico cuando sea necesario para resolver problemas complejos. El entorno de trabajo es dinámico y se basa en la mejora continua de los procesos de producción.
Se ofrece un salario competitivo acorde con la experiencia y las responsabilidades del puesto. El horario de trabajo es de lunes a viernes, proporcionando una rutina laboral estable. La empresa facilita un entorno de trabajo enfocado en tareas técnicas y en el desarrollo de habilidades prácticas dentro del ámbito industrial.
Se requiere formación en el sector de la electrónica, electromecánica, tecnología o áreas similares. Es fundamental tener disponibilidad horaria completa y disponer de vehículo propio para desplazamientos relacionados con el trabajo. Se valorará positivamente cualquier experiencia previa en el sector industrial o en roles técnicos afines.