El profesional asumirá la responsabilidad de garantizar la operación continua y eficiente de la maquinaria y las líneas de producción. Esto implica una amplia gama de tareas destinadas al diagnóstico, la reparación y el mantenimiento sistemático de equipos industriales complejos. El ámbito de trabajo se centrará en sistemas eléctricos y automatizados, mecánicos, neumáticos e hidráulicos que son fundamentales para los procesos de fabricación. La supervisión y el ajuste de estos sistemas son cruciales para prevenir interrupciones y mantener los niveles de productividad y calidad requeridos por la empresa en el sector industrial.
Entre las actividades diarias se encuentra la interpretación de planos y esquemas eléctricos, así como la identificación y solución de fallos en autómatas programables y sistemas de control. El manejo de herramientas de diagnóstico especializadas, como multímetros y cámaras termográficas, será una parte rutinaria del trabajo para realizar evaluaciones precisas. Además, será necesario realizar labores de calibración, ajuste y sustitución de componentes críticos, incluyendo variadores de frecuencia, servomotores y diversos sensores, asegurando que toda la maquinaria funcione dentro de los parámetros técnicos establecidos.
La documentación y el reporte constituyen otra faceta esencial del rol. Todas las intervenciones, ya sean correctivas o preventivas, deben ser registradas de manera meticulosa en el sistema informático de gestión de mantenimiento. Este registro facilita el seguimiento del historial de los equipos, ayuda en la planificación del mantenimiento futuro y contribuye a la optimización general de las operaciones de la planta. El puesto se desarrolla en un entorno dinámico que exige una capacidad constante de análisis y resolución de problemas bajo presión.
El contrato ofrecido es indefinido y directo con la empresa. El horario de trabajo se organiza bajo un sistema de quinto turno, que implica una rotación continua con trabajo en fines de semana y la correspondiente compensación en días de descanso estructurados. La empresa proporciona un entorno de trabajo con maquinaria altamente automatizada, lo que permite el desarrollo y la actualización continua de conocimientos técnicos especializados. Se ofrece la oportunidad de formar parte de un equipo técnico cualificado dentro de un entorno industrial estable y bien estructurado.
Se requiere formación de Ciclo Formativo de Grado Superior en áreas como Mecatrónica Industrial, Mantenimiento de Equipo Industrial o Automatización. Es imprescindible contar con un mínimo de tres años de experiencia demostrable trabajando como técnico oficial electromecánico en entornos industriales, preferentemente del sector alimentación, farmacéutico o de envases. Se debe poseer un conocimiento sólido y práctico de electricidad industrial, lectura de esquemas, neumática, hidráulica y resolución de fallos en sistemas con PLC. Es necesaria la disponibilidad para integrarse en un sistema de turnos rotativos y residir en la zona o disponer de vehículo propio para el desplazamiento.