El puesto consiste en la ejecución de tareas esenciales en una línea de producción: operar maquinaria industrial de manera segura, realizar controles de calidad durante el montaje, y mantener el orden en el área de trabajo. Es necesario reportar cualquier incidencia o fallo del equipo al supervisor para una rápida resolución. El trabajo se desarrolla en equipo y requiere adaptabilidad para turnos rotativos.
La jornada es de 40 horas semanales, de lunes a viernes, con contrato temporal inicial semanal y posibilidad de continuidad. Los turnos son rotativos: mañana (6:00-14:00), tarde (14:00-22:00) y noche (22:00-6:00). La retribución es de 12,46 euros brutos por hora, con un plus por nocturnidad. Se ofrece formación necesaria para integrarse en el puesto.
No se requiere cualificación formal específica. Se valoran personas con disposición para el trabajo, responsabilidad y una actitud proactiva. Es fundamental la capacidad de seguir instrucciones, mantener la atención al detalle y trabajar de manera colaborativa dentro de un equipo. La adaptabilidad a los turnos rotativos es un requisito indispensable para el puesto.