Se busca profesional para encargarse de la gestión integral de la contabilidad y fiscalidad empresarial. Sus responsabilidades principales incluyen el registro diario y la contabilización precisa de facturas emitidas y recibidas, así como de extractos bancarios y amortizaciones, siguiendo el Plan General Contable. Será responsable de la preparación, revisión y presentación trimestral de los modelos de IVA, en concreto el Modelo 303 y su resumen anual, el Modelo 390. La gestión de las retenciones de IRPF también forma parte de sus funciones clave, lo que implica la presentación de los Modelos 111 para empleados y profesionales, y 115 para alquileres, junto con sus respectivos resúmenes anuales, los Modelos 190 y 180. Otras tareas relevantes son la conciliación bancaria periódica, la realización de regularizaciones trimestrales y la revisión exhaustiva de los saldos contables para garantizar la precisión antes de cada cierre contable. Además, debe mantener el control de la sede electrónica de la Agencia Tributaria, presentar los impuestos a tiempo y responder a los requerimientos básicos emitidos por Hacienda. El perfil ideal debe ser meticuloso, organizado y capaz de trabajar con autonomía, asegurando el cumplimiento normativo en todas las operaciones financieras de la empresa.
La oferta incluye una retribución anual bruta de 21.500 euros, distribuida en catorce pagas. La jornada laboral es de lunes a jueves, en horario partido de 8:00 a 14:00 y de 15:00 a 17:00 horas. Los viernes el horario es de 8:00 a 15:00, excepto en los días en que se realice guardia, en cuyo caso la salida será a las 17:00 horas.
Se requiere una experiencia mínima demostrable de un año en tareas de contabilización diaria y en la presentación práctica de impuestos, especialmente IVA e IRPF. Es imprescindible disponer de vehículo propio y permiso de conducir para la movilidad necesaria en el puesto. No se exige una titulación académica específica, valorándose especialmente el conocimiento práctico y la habilidad para gestionar los modelos tributarios habituales en una pyme, como el 303, 390, 111, 115, 190 y 180, junto con un manejo fluido de programas de contabilidad informática.