El vendedor de retail desempeña un papel central en el funcionamiento diario del punto de venta, enfocándose en la atención al cliente y la gestión operativa de su sección asignada. Sus responsabilidades incluyen asegurar una experiencia de compra satisfactoria para los clientes, aplicando las técnicas de venta establecidas en el plan comercial y resolviendo consultas de manera eficiente. Además, participa activamente en las operaciones del almacén, colaborando en tareas de reposición, colocación y etiquetado de la mercancía para mantener un estándar visual alto y facilitar la localización de productos. Otra función clave es la gestión básica del inventario de su área, siguiendo las directrices del responsable para prevenir roturas de stock y asegurar la disponibilidad de los artículos más demandados. Este rol requiere una constante interacción con el equipo, fomentando un ambiente de trabajo colaborativo y alineado con los valores de la empresa. La participación en la dinámica general del almacén es esencial, contribuyendo a la mejora continua de los procesos y a la adaptación a las necesidades cambiantes del mercado y los clientes. El profesional debe mostrar iniciativa para sugerir mejoras en los procedimientos comerciales y operativos, siempre con el objetivo de optimizar la respuesta ante las demandas del público. El cumplimiento de las normativas de seguridad y salud en el trabajo es una prioridad en todas las actividades desarrolladas, garantizando un entorno seguro para empleados y clientes.
El puesto se desarrolla en un entorno de retail dinámico, con horarios que pueden incluir turnos de mañana, tarde y fines de semana según la planificación del centro. La remuneración se ajustará a la experiencia y cualificaciones del candidato, dentro del marco del convenio colectivo aplicable al sector. La empresa ofrece un proceso de incorporación con formación específica sobre productos y procedimientos internos. El lugar de trabajo es el establecimiento comercial ubicado en la localidad indicada. Existe la posibilidad de participación en programas de incentivos vinculados a los objetivos de venta del equipo.
Se requiere poseer carnet de conducir B y vehículo propio para posibles desplazamientos. Es necesario contar con un mínimo de un año de experiencia consolidada en el sector retail, preferentemente en entornos de grandes superficies comerciales. Se valora un conocimiento práctico del producto, adquirido mediante la ejecución de instalaciones o a través de labores de asesoramiento comercial directo al cliente. La formación académica mínima exigida es la Educación Secundaria Obligatoria terminada. Son imprescindibles habilidades demostradas en atención al cliente y servicio.