Esta posición de mantenimiento se desarrolla en un entorno industrial dinámico, centrándose en la gestión y ejecución de actividades de mantenimiento preventivo y correctivo. Las responsabilidades incluyen la utilización de sistemas de gestión de mantenimiento asistido por ordenador para gestionar notificaciones, órdenes de trabajo y el control de repuestos. Un aspecto fundamental del rol es la investigación proactiva de averías con un enfoque orientado a la mejora continua, analizando las causas raíz para implementar soluciones duraderas y prevenir recurrencias. La participación en la redacción y actualización de procedimientos técnicos y de seguridad también constituye una parte importante de las funciones, contribuyendo a la estandarización y optimización de los procesos del departamento. La persona en este puesto trabajará en estrecha colaboración con otros departamentos, como producción y calidad, para garantizar la disponibilidad operativa de los equipos y la seguridad en las instalaciones. El entorno de trabajo requiere una actitud proactiva, una gran capacidad de organización y una comunicación efectiva con clientes internos y proveedores externos. Las actividades diarias pueden incluir diagnósticos complejos, reparaciones programadas y respuesta rápida a incidencias imprevistas, todo ello dentro de un marco que prioriza la seguridad y la eficiencia operativa.
El horario laboral incluye turnos rotativos de mañana y tarde, así como un sistema de guardias que pueden ser diurnas, nocturnas o de fin de semana. La compensación salarial incluye un salario base anual bruto, un complemento por la realización de guardias y un bonus variable sujeto al cumplimiento de objetivos. Entre los beneficios sociales ofrecidos se encuentran un seguro de vida, servicio de catering y un plan de retribución flexible para seguro médico.
Se requiere ser electromecánico con un ciclo formativo de grado superior, que es un aspecto muy valorado, y poseer una experiencia mínima de tres años en entornos industriales. Es imprescindible contar con conocimientos sólidos en el diagnóstico y resolución de averías en sistemas neumáticos, hidráulicos, eléctricos, así como en la programación y manejo de PLCs e interfaces hombre-máquina. Es necesario estar habituado a trabajar con sistemas de gestión de mantenimiento y metodologías de mejora continua.