El puesto implica la gestión integral de materiales dentro de un entorno de almacén especializado en proyectos eléctricos. Las responsabilidades principales incluyen la recepción, clasificación y organización de materiales, asegurando que cada componente sea correctamente identificado y almacenado de acuerdo con las necesidades específicas del proyecto en curso. Un aspecto fundamental del trabajo es la preparación de pedidos, comúnmente conocido como picking, para garantizar que los equipos de montaje dispongan de todos los materiales necesarios sin retrasos en la producción de armarios y paneles eléctricos.
Además de las tareas logísticas, el rol abarca actividades de apoyo a la producción, como el posible corte y organización de cableado, la impresión y distribución de etiquetas identificativas, y el embalaje seguro de los productos terminados para su envío. El profesional será también responsable de la gestión de consumibles, el control de inventario para prevenir faltas de stock, y la supervisión del estado y calibrado de herramientas específicas, como las de crimpado. La gestión ambiental, incluyendo la correcta segregación y eliminación de residuos como embalajes y cobre, es otra parte importante de las funciones diarias.
El entorno de trabajo es dinámico y requiere una alta atención al detalle para mantener la precisión en el registro y manipulación de materiales. Se busca a una persona organizada, con iniciativa para resolver incidencias logísticas y capacidad para trabajar de manera eficiente dentro de un equipo. Este rol es clave para asegurar la fluidez operativa entre la recepción de materiales, el proceso de montaje y la expedición final de los productos.
El salario se establece según el convenio colectivo aplicable al sector. El horario de trabajo es rotativo, cubriendo turnos de mañana, tarde y noche. Tras un período inicial de tres meses, existe la posibilidad de incorporación estable a la plantilla de la empresa, sujeto al desempeño y las necesidades de la organización.
Se requiere experiencia demostrable de al menos un año en puestos similares de almacén o logística, preferiblemente en el sector industrial o eléctrico. Es imprescindible disponer de vehículo propio y de disponibilidad completa de horarios. Se exige poseer el carnet de carretillero para la manipulación de cargas. No se requieren estudios específicos, pero se valora la experiencia práctica y la capacidad de organización.