El profesional asumirá la responsabilidad integral de mantener y reparar maquinaria y equipos industriales, asegurando su funcionalidad óptima para maximizar la eficiencia operativa. Esta función es crucial para la continuidad de la producción y la seguridad del entorno laboral. Las tareas incluyen la ejecución de mantenimiento tanto correctivo como preventivo, lo que implica inspecciones regulares, lubricación, ajustes y sustitución de componentes desgastados para prevenir fallos antes de que ocurran. Se requiere un enfoque metódico para diagnosticar averías con precisión, identificando la causa raíz de los problemas y colaborando en la eliminación de fallos repetitivos mediante análisis de datos y propuestas de soluciones duraderas. Además, el rol abarca la instalación de nuevas máquinas, utillajes y equipamiento industrial, lo que implica interpretar planos de montaje, realizar conexiones eléctricas y mecánicas, y verificar el correcto funcionamiento inicial. También se realizarán cambios de utillaje y ajustes en las máquinas asignadas para adaptarlas a diferentes líneas de producto o especificaciones de fabricación, una actividad que demanda precisión y conocimiento técnico. Otra faceta importante es el control del stock de repuestos, gestionando inventarios para asegurar la disponibilidad de componentes críticos y colaborando con subcontratas en la implementación de layouts o redistribuciones de planta para optimizar el flujo de trabajo. El profesional investigará e implantará acciones correctivas ante incidencias relacionadas con seguridad, medioambiente y proceso o producto, documentando incidentes y aplicando medidas preventivas. Finalmente, se espera una participación activa en iniciativas de mejora continua, aportando ideas para aumentar la productividad y reducir costos, así como apoyando en la puesta en marcha de nuevos puestos de trabajo o líneas de producción, lo que requiere capacidad de adaptación y aprendizaje.
La posición ofrece un contrato indefinido que proporciona estabilidad laboral a largo plazo, acompañado de un salario competitivo que se ajustará en función de la experiencia y cualificación del candidato. El horario de trabajo es flexible y basado en turnos rotativos que incluyen mañana, tarde y noche, con jornadas típicas de 6:00 a 14:15, 14:15 a 22:15 y 21:45 a 6:00, incluyendo pausas de descanso de 30 minutos según las necesidades operativas de la empresa. Se proporcionan oportunidades regulares de desarrollo profesional y acceso a formación continua para actualizar habilidades técnicas. El ambiente de trabajo se caracteriza por ser colaborativo, con un enfoque claro en el crecimiento y apoyo mutuo dentro del equipo técnico.
Se requiere formación técnica en Grado Superior de Electromecánica, Electricidad o campos derivados, complementada con al menos tres años de experiencia demostrada en un puesto similar dentro de un entorno industrial. Es deseable contar con un año de experiencia específica en el sector de la automoción. Los conocimientos técnicos deben abarcar ofimática, taller mecánico, electricidad industrial, y serán valorados los conocimientos en programación de PLCs, robótica ABB y KUKA, así como técnicas de soldadura MAG y por resistencia. Es imprescindible la capacidad para leer e interpretar planos técnicos, manuales de mantenimiento y procedimientos operativos escritos.