Este puesto se centra en las tareas esenciales de la línea de producción dentro del sector de la alimentación. La función principal es la manipulación y clasificación inicial de hortalizas, garantizando que el producto cumple con los criterios de calidad establecidos desde su recepción. Este proceso es fundamental para el flujo de producción y requiere atención al detalle y responsabilidad en cada fase.
Otra actividad clave es el control de calidad visual, que se realiza de manera continua a lo largo de la línea para detectar cualquier desviación en el producto. Posteriormente, el personal se encarga del envasado, empaquetado y etiquetado del producto final, asegurando que este sea correctamente acondicionado para su distribución y venta. Además, según las necesidades de la producción, se pueden asignar tareas de apoyo en el almacén, incluyendo el abastecimiento de materiales a la línea.
El entorno de trabajo es dinámico y el operario debe adaptarse a las demandas del proceso productivo. Se prioriza el trabajo en equipo y la comunicación efectiva para mantener la eficiencia. La posición es fundamental para el funcionamiento de la planta, contribuyendo directamente a la cadena de suministro y a la entrega de productos alimentarios de calidad al mercado.
La jornada laboral se desarrolla de lunes a viernes con turnos rotativos semanales, en horario de mañana de 06:00 a 14:15 horas y de tarde de 14:00 a 22:15 horas. Habitualmente se realizan jornadas los sábados en horario de mañana de 06:00 a 14:00 horas. El salario bruto por hora es de 9,36 euros. La incorporación al puesto es inmediata.
Se requiere experiencia previa en el sector de la alimentación, en roles como mozo de almacén o reponedor. Es valorable, aunque no indispensable, poseer el carnet de manipulador de alimentos. Se considera imprescindible disponer de vehículo propio para el desplazamiento.