El puesto implica la participación activa en diversas fases de proyectos de construcción, enfocándose en tareas estructurales y de acabado. Las responsabilidades principales incluyen la construcción de muros y tabiques mediante la colocación precisa de materiales como ladrillos, bloques de hormigón, piedra o termoarcilla, utilizando mortero para edificar fachadas, divisiones interiores y cerramientos. Además, se realizarán trabajos relacionados con cimentaciones y soleras, lo que abarca la preparación del terreno, el vertido, la nivelación y el reglaje de hormigón para suelos, forjados, pilares y estructuras de cimentación.
Otra función clave será la instalación de elementos estructurales como cargaderos y dinteles sobre los huecos de puertas y ventanas, garantizando que soporten el peso de la obra de manera segura y eficiente. El trabajo requiere precisión, atención al detalle y adherencia a los planos y especificaciones técnicas. El entorno es dinámico, formando parte de equipos comprometidos en la ejecución de proyectos de construcción, donde la colaboración y la comunicación efectiva son esenciales.
La posición contribuye directamente al desarrollo de infraestructuras, trabajando bajo estándares de calidad y seguridad establecidos. Se espera la adaptación a diferentes entornos de obra y la aplicación de técnicas tradicionales y modernas de albañilería para asegurar la durabilidad y funcionalidad de las estructuras.
El contrato ofrecido es indefinido, con una jornada laboral completa y continua. El salario fijo anual oscila entre 25,000 y 28,000 euros brutos, proporcionando estabilidad económica. El ambiente de trabajo se describe como agradable y dinámico, dentro de una empresa consolidada que ofrece oportunidades para el desarrollo profesional a largo plazo. No se incluyen detalles adicionales sobre beneficios extrasalariales, pero se enfatiza el compromiso con un equipo profesional en un entorno colaborativo.
Se requiere un curso de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) y un curso específico de 20 horas en albañilería. Es necesaria experiencia de entre 1 y 3 años realizando trabajos de ayuda, amasado, alicatado básico y tabiquería en el sector de la construcción. Se valoran conocimientos en fontanería y electricidad, aunque no son obligatorios. La formación académica específica no es un requisito, pero se espera capacidad para realizar trabajos verticales y seguir instrucciones técnicas con precisión y seguridad.