La función principal consiste en operar y supervisar la línea de producción de alimentos. Esto incluye realizar ajustes de parámetros, así como gestionar los procesos de arranque y parada de la maquinaria. El operario será responsable de la elaboración del producto mediante tareas como mezclado, amasado, laminado y cambios de formato según las especificaciones requeridas.
Además, será necesario realizar pequeñas labores de mantenimiento y abastecimiento de las máquinas para garantizar la fluidez de la producción. Se requiere llevar a cabo controles numéricos sencillos, como el cálculo de porcentajes y la aplicación de reglas de tres, para asegurar la precisión en cada receta y mantener los estándares de calidad establecidos.
El puesto ofrece la oportunidad de trabajar dentro de un equipo consolidado, con el apoyo de personal senior que proporcionará formación desde el inicio. La industria alimentaria, donde se desarrolla esta actividad, es un sector esencial con perspectivas de crecimiento y estabilidad.
El contrato inicial es fijo discontinuo, con la posibilidad de pasar a plantilla de la empresa después de seis a nueve meses. Se ofrece un calendario laboral definido y turnos rotativos semanales que incluyen mañana, tarde y noche. Existe una ayuda económica mensual para aquellos cuyo domicilio esté a más de setenta kilómetros.
Se requiere haber terminado la Educación Secundaria Obligatoria y contar con una experiencia mínima de un año como maquinista en el sector alimentario o en áreas similares. Son necesarios conocimientos básicos de Excel y habilidades ofimáticas, así como competencia en cálculo numérico y reglas de tres.