Las tareas principales incluyen el manejo de maquinaria específica para el etiquetado de productos, asegurando que el proceso se realice con precisión y cumpliendo los estándares de calidad. Además, se realizan labores de picking, que consisten en seleccionar y preparar los pedidos según las órdenes de trabajo. Estas funciones son esenciales para el flujo operativo en el área de alimentación y contribuyen a la eficiencia del almacén o la línea de producción.
Se valora tener experiencia previa en entornos similares, sobre todo en etiquetado y preparación de pedidos. No se exige una formación académica concreta, aunque conocer los procedimientos básicos de limpieza industrial se considera una ventaja. La familiaridad con las prácticas de higiene y el mantenimiento del área de trabajo es importante para garantizar un entorno seguro y ajustarse a las normativas del sector. La capacidad de seguir instrucciones y trabajar de forma metódica resulta clave para este puesto.
El horario es de lunes a viernes, con turnos que pueden ir de las 6:00 a las 15:00 horas, en jornada completa. El trabajo se desarrolla en un entorno centrado en la productividad y la atención al detalle. Se ofrece una oportunidad para integrarse en un equipo operativo con responsabilidades claras, ideales para quienes buscan un empleo estable y una rutina estructurada dentro del sector de la alimentación.
Experiencia previa en etiquetado y picking. No se requiere formación académica específica. Conocimientos en limpieza industrial son ventajosos. Capacidad para seguir instrucciones y trabajar de manera metódica.