El operario de almacén se encargará de la preparación y confección de pedidos mediante la técnica de picking, garantizando la exactitud y la rapidez en la selección de artículos. Será responsable de la manipulación, clasificación y reacondicionamiento de prendas e insumos textiles, asegurando que todo el material se encuentre en perfecto estado y correctamente etiquetado para su distribución. Además, deberá mantener un control exhaustivo de referencias e inventarios utilizando terminales PDA de forma continua, actualizando los registros en tiempo real y reportando cualquier discrepancia detectada. La organización y el orden en la zona de almacenaje serán funciones clave, promoviendo un entorno de trabajo eficiente y seguro para todo el equipo. La persona seleccionada colaborará activamente en la optimización de los procesos logísticos, aplicando las normas de calidad establecidas y contribuyendo a la mejora continua de las operaciones. Se espera una actitud proactiva y meticulosa, con especial atención a los detalles para evitar errores en la preparación de los envíos. El rol implica una interacción constante con otros departamentos, como control de calidad y expedición, para asegurar un flujo de trabajo coordinado y fluido. El objetivo principal es garantizar que todos los pedidos sean procesados de manera correcta y oportuna, cumpliendo con los plazos de entrega establecidos y superando las expectativas del cliente final. Este puesto requiere una gran capacidad de concentración y resistencia física, ya que involucra tareas de manipulación manual y desplazamientos dentro del almacén durante la jornada laboral.
La retribución salarial se establece en 9,76 euros por hora, con una contratación de carácter mensual y opciones reales de renovación a medio y largo plazo. Se ofrecen diferentes opciones de organización horaria, incluyendo turno central, turno rotativo semanal y turno fijo de tarde, adaptándose a las necesidades operativas del almacén. Se requieren disponibilidad horaria completa y residencia en localidades cercanas al centro de trabajo.
Se requiere una experiencia laboral mínima de un año desempeñando tareas exclusivas en almacén, ya sea como mozo, moza o picker. Es imprescindible un dominio acreditado en el manejo de herramientas informáticas propias de almacén, especialmente terminales PDA. Se valorará una trayectoria profesional estable, priorizando a los candidatos sin alta rotación laboral y con experiencia sólida en el sector logístico.