El puesto se centra en la verificación y control de calidad de piezas terminadas en un entorno de fabricación industrial. Las tareas principales incluyen inspeccionar componentes para asegurar que cumplan las especificaciones técnicas, realizar un control visual detallado para detectar defectos, y ejecutar labores auxiliares como limpieza, soplado y lijado. Se requiere atención al detalle y conocimiento práctico de los criterios de aceptación.
El trabajo es de jornada completa, con turnos rotativos de mañana (6:00 a 14:00) y tarde (14:00 a 22:00), de lunes a viernes. El salario es de 1836 euros brutos al mes. El entorno es dinámico y se colabora en equipo para mantener altos estándares de calidad y eficiencia en el área de producto terminado.
Al menos 1 año de experiencia en verificación de piezas y en entornos industriales.