El puesto implica la responsabilidad integral de mantener la funcionalidad y seguridad de una flota de maquinaria pesada utilizada en obras públicas. Las tareas centrales giran en torno a la ejecución de mantenimiento preventivo programado, que incluye revisiones periódicas, cambios de fluidos y lubricación, con el objetivo de anticipar posibles fallos y prolongar la vida útil de los equipos. Asimismo, el profesional deberá llevar a cabo el mantenimiento correctivo, diagnosticando y reparando averías de manera eficiente para minimizar los tiempos de inactividad de la maquinaria y asegurar la continuidad de las operaciones en obra. La actividad diaria requiere un conocimiento profundo de sistemas mecánicos complejos, circuitos hidráulicos, instalaciones neumáticas y componentes eléctricos básicos de vehículos industriales, siendo fundamental una capacidad analítica para identificar la raíz de los problemas técnicos. Además de las reparaciones, el rol incluye pequeñas intervenciones de ajuste mecánico y soldadura para el refuerzo o adaptación de componentes, siempre priorizando las normas de seguridad. Otra faceta importante es la gestión de la flota, asegurando que cada máquina cumple con los estándares de rendimiento y los protocolos de seguridad antes de ser puesta en operación, lo que conlleva la actualización de registros y la comunicación sobre el estado de los equipos. La participación en iniciativas de mejora continua es un aspecto valorado, aportando ideas para optimizar procesos de mantenimiento y reducir costes operativos a largo plazo, en un entorno dinámico y colaborativo.
La modalidad de contratación inicial es eventual, con una alta probabilidad de conversión a contrato indefinido tras periodos de prueba evaluativos. La retribución salarial anual se sitúa en un rango comprendido entre 28.000 y 30.500 euros brutos, a la que se añaden diferentes pluses y complementos en función de la actividad y resultados. El horario laboral se organiza en turnos rotativos que cubren tanto las mañanas como las tardes, de lunes a domingo, requiriendo flexibilidad por parte del trabajador. El entorno de trabajo es industrial y puede implicar la exposición a condiciones propias de talleres y obras. La empresa proporciona los equipos de protección individual necesarios y se enmarca en un sector que ofrece estabilidad laboral a medio plazo.
Se requiere una formación académica formal, preferentemente un Ciclo Formativo de Grado Superior o de Formación Profesional en áreas como Automoción, Mecánica Industrial o Mantenimiento Industrial. Es imprescindible contar con conocimientos técnicos sólidos y demostrables en mantenimiento preventivo y correctivo aplicado a maquinaria industrial, abarcando sistemas mecánicos, hidráulicos, neumáticos y eléctricos. Se valorarán positivamente los conocimientos básicos de soldadura, así como la posesión de carnets de operador para carretilla elevadora y palas cargadoras. La experiencia práctica mínima exigida es de dos años en un entorno similar, realizando tareas de mantenimiento y reparación. Se busca a una persona con capacidad para mantener el orden y la limpieza en el lugar de trabajo, mostrando meticulosidad y organización en el desempeño de sus funciones.