El puesto consiste en el desarrollo de actividades administrativas enfocadas en la gestión y resolución de incidencias para clientes nacionales e internacionales. Las principales responsabilidades incluyen la atención al cliente a través de múltiples canales, como el teléfono y el correo electrónico, asegurando una comunicación clara y profesional. Además, se requiere la elaboración de informes detallados que documenten el estado, las acciones tomadas y las soluciones implementadas para cada caso, manteniendo un registro preciso y actualizado. Esta posición es fundamental para mantener la satisfacción del cliente y la eficiencia operativa dentro del entorno de soporte administrativo. El rol implica un contacto directo y frecuente con clientes de habla inglesa, por lo que la fluidez en este idioma es indispensable para realizar las tareas de manera efectiva. El personal deberá gestionar múltiples consultas y problemas simultáneamente, priorizando según la urgencia y el impacto en el servicio. También se espera la colaboración con otros departamentos para escalar problemas complejos y encontrar soluciones integrales, contribuyendo así al funcionamiento fluido de las operaciones diarias de la empresa. La documentación precisa y la actualización de bases de datos de incidencias son componentes clave del trabajo, garantizando que la información esté disponible para análisis y seguimiento futuro. En resumen, este rol es un enlace crucial entre la empresa y sus clientes, asegurando que todas las consultas y problemas se aborden de manera oportuna y profesional.
El salario ofrecido para esta posición se establece según el convenio colectivo aplicable a la industria y la categoría profesional. La empresa ofrece un ambiente de trabajo positivo y colaborativo. Existe la posibilidad de incorporación estable en la empresa tras un período inicial, dependiendo del desempeño y las necesidades organizativas.
Se requiere experiencia previa mínima de un año realizando funciones de gestión de incidencias y atención al cliente en un entorno administrativo. Es indispensable contar con un nivel de inglés fluido, equivalente al menos a un nivel B1, para la comunicación efectiva con clientes internacionales. Se valorará positivamente la formación técnica o en ingeniería, así como la disponibilidad para incorporarse al puesto de manera inmediata.