El trabajo se centra en garantizar la funcionalidad y disponibilidad permanente de los equipos de producción. Las responsabilidades principales incluyen la ejecución de cambios de formato en las líneas automáticas de envasado, lo que requiere precisión y agilidad para minimizar los tiempos de parada. También se realiza el ajuste y puesta a punto de maquinaria específica como llenadoras, taponadoras, etiquetadoras y sistemas de embalaje. Estas tareas son vitales para mantener la cadencia de producción y la calidad del producto terminado. Otra función clave es la realización de mantenimiento preventivo programado en todos los equipos industriales, siguiendo los planes establecidos para evitar fallos inesperados. Paralelamente, se debe actuar con rapidez para diagnosticar y reparar averías mecánicas, neumáticas o eléctricas que surjan durante la operación. Se requiere un monitoreo continuo del estado de las líneas para identificar señales de desgaste o mal funcionamiento. Todas las intervenciones, ya sean rutinarias o correctivas, deben quedar debidamente registradas en el sistema informático del departamento para su trazabilidad y análisis. La colaboración en proyectos de mejora continua es un aspecto integral del puesto, aportando conocimiento técnico para resolver incidencias recurrentes y optimizar procesos. Es fundamental mantener una comunicación fluida con el equipo de producción y otros técnicos, asegurando un relevo de turno coordinado que transmita toda la información relevante. El orden, la limpieza del área de trabajo y la estricta adherencia a los protocolos de seguridad y calidad son principios no negociables en el desempeño diario. Este rol es esencial para la estabilidad operativa y contribuye directamente a la eficiencia general de la planta.
La jornada laboral se organiza a tiempo completo bajo un sistema de turnos rotativos, lo que exige flexibilidad horaria para cubrir las necesidades de operación continua de la planta. La retribución salarial se sitúa en un rango competitivo anual bruto, cuyo monto concreto se determinará en función de la experiencia y las competencias específicas del candidato. La incorporación se realiza mediante un contrato estable, ofreciendo un entorno de trabajo colaborativo y dinámico. Se enfatiza el estricto cumplimiento de todas las normativas de prevención de riesgos laborales y calidad aplicables al puesto.
Se requiere poseer un Ciclo Formativo de Grado Medio o Superior en Mantenimiento Electromecánico, Mecatrónica Industrial, Electricidad Industrial o estudios equivalentes. Es imprescindible contar con una experiencia mínima demostrada de tres a cinco años en mantenimiento técnico industrial, específicamente en líneas automáticas avanzadas de producción o envasado. Los conocimientos técnicos deben incluir un dominio sólido en mecánica industrial, electromecánica, neumática, electricidad industrial y automatismos. Se debe tener una capacidad avanzada para interpretar esquemas técnicos, realizar cambios de formato complejos y utilizar con destreza herramientas manuales y equipos de medición. Se valorará positivamente una trayectoria previa en los sectores cosmético, alimentario o farmacéutico bajo normativas GMP/BPF, así como conocimientos adicionales en hidráulica, programación de PLCs o experiencia en líneas de alta velocidad.