La función principal del operario consiste en realizar actividades propias de las líneas de producción industrial. Esto incluye participar en tareas de montaje y ensamblaje de componentes, así como en operaciones relacionadas con prensado y pintura de piezas. El objetivo es contribuir al flujo continuo del proceso de fabricación, asegurando la correcta ejecución de cada etapa según los procedimientos establecidos. Se debe mantener un alto nivel de organización y limpieza en la zona de trabajo asignada, promoviendo un entorno seguro y eficiente que facilite las operaciones diarias.
Otra parte fundamental del rol es la supervisión de la calidad del producto en diferentes puntos del proceso. El operario debe verificar que las piezas y conjuntos cumplan con las especificaciones técnicas y estándares de calidad definidos. En caso de detectar desviaciones o defectos, es responsabilidad del empleado informar a la supervisión y, según los protocolos, contribuir a la resolución del problema. Esta labor de control se complementa con el cumplimiento de las normativas de seguridad e higiene en el trabajo, aplicando las mejores prácticas para prevenir incidentes.
El trabajo se enmarca dentro de un entorno dinámico de producción, donde la adaptabilidad y la atención al detalle son clave. La posición requiere colaborar estrechamente con otros miembros del equipo y con los departamentos de supervisión y calidad para alcanzar los objetivos de producción establecidos. El desempeño en este puesto contribuye directamente a la eficiencia operativa y a la entrega de productos finales que satisfacen los requisitos del cliente.
La retribución salarial se establece según el convenio colectivo aplicable, con un salario base de 16,54 euros brutos por hora, más una prima de producción asociada a los objetivos alcanzados. Se incluye un plus de nocturnidad de 1,14 euros brutos por hora para los turnos que correspondan. La contratación es a jornada completa, con un horario habitual de lunes a viernes, aunque sujeto a las necesidades de producción y turnos rotativos.
Es imprescindible contar con la Formación presencial de 20 horas específica para trabajar en el Sector del Metal. Se requiere experiencia previa en entornos industriales o en puestos operativos similares. Se valorará positivamente la posesión del carnet de carretillero. La formación mínima exigida es la Educación Primaria. Además, se debe tener disponibilidad para trabajar en turnos rotativos, incluyendo horarios nocturnos si fuera necesario.