El puesto de Maquinista de Producción Alimentaria implica la supervisión y control integral de los procesos de final de línea en una planta del sector agroalimentario. La persona en este rol es responsable de operar y monitorizar equipos especializados como autoclaves y túneles de pasteurización, asegurando que toda la maquinaria funcione según los parámetros técnicos establecidos. Esto incluye la correcta colocación del producto en las bandejas, la selección y ejecución de las recetas programadas en los sistemas de control, y la verificación constante de indicadores como la presión y la temperatura. El objetivo principal es garantizar que el tratamiento térmico aplicado a los productos sea exacto y cumpla con los estándares necesarios para su conservación y seguridad.
Además del manejo técnico, el maquinista debe realizar una supervisión activa de la calidad del producto terminado antes de que este pase a la fase de embalaje. Esta función es crucial para mantener la integridad y los estándares requeridos. Asimismo, el puesto conlleva la responsabilidad de aplicar y documentar los controles de los Puntos de Control Crítico (PCC) dentro del sistema de APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico), actuando como un elemento clave para la seguridad alimentaria en la planta. Este trabajo requiere una atención meticulosa a los detalles y una capacidad constante de anticipación para prevenir cualquier desviación en el proceso.
El entorno de trabajo se caracteriza por el uso de tecnología avanzada y maquinaria industrial de última generación, dentro de una planta que prioriza la innovación y la seguridad operativa. La jornada laboral se organiza en turnos rotativos que cubren horarios de mañana, tarde y noche de lunes a viernes, con la posibilidad ocasional de trabajar durante los fines de semana en función de las necesidades de producción. Este sistema de turnos está diseñado para asegurar la continuidad de las operaciones y ofrece la posibilidad de complementar los ingresos regulares.
La contratación inicial se realiza mediante un contrato temporal de tres meses a través de una Empresa de Trabajo Temporal (ETT), con previsión de incorporación posterior a la plantilla estable de la compañía. La retribución bruta por hora es de 9.98 euros para el turno normal y de 11.00 euros para el turno nocturno. Es requisito indispensable disponer de vehículo propio para los desplazamientos al centro de trabajo, ubicado en Carlet.
Se requiere experiencia previa mínima de un año en entornos industriales exigentes, preferentemente dentro del sector alimentario o de automoción. Es imprescindible tener destreza demostrable en el manejo, configuración y supervisión de maquinaria industrial o sistemas automatizados, así como familiaridad con pantallas de control y verificación de parámetros técnicos. El candidato debe poseer iniciativa, capacidad de reacción y orientación a la resolución de problemas en línea de producción.