La gestión integral de un centro de día implica dirigir las operaciones diarias, supervisar al equipo y coordinar todas las actividades para ofrecer servicios de calidad. Se asegura el cumplimiento de los estándares establecidos y el bienestar de los usuarios, optimizando los recursos y fomentando un entorno sociosanitario adecuado.
Las responsabilidades abarcan planificar y organizar los servicios, gestionar la administración y aplicar protocolos. Hay que estar atento a la salud de las personas usuarias, adaptando las prácticas a sus necesidades. También se supervisan los procesos internos, desde la programación de actividades hasta el mantenimiento de las instalaciones, garantizando un ambiente seguro y funcional.
Además, se coordina con otros departamentos y se evalúa continuamente los servicios prestados. Es fundamental velar por el cumplimiento de normativas y procedimientos, promoviendo mejoras cuando sea necesario. El trabajo se desarrolla en un entorno dedicado a personas mayores y dependientes, donde la gestión eficaz es clave para el día a día y la satisfacción de usuarios y familias.
Titulación universitaria en Trabajo social. Máster en dirección de centros de servicios sociales. Se valorará experiencia en puestos similares, certificado de discapacidad igual o superior al 33%, incapacidad reconocida para otro puesto de trabajo, o documento acreditativo de pertenencia a un colectivo vulnerable.