El puesto de Operario de Toma de Muestras es fundamental dentro del proceso de control de calidad en la industria alimentaria. Las responsabilidades principales incluyen la recepción y verificación de la materia prima que llega a las instalaciones, asegurando que cumple con los estándares de entrada establecidos por la compañía. Una vez recibida la materia prima, el operario procede a realizar la toma de muestras de forma sistemática y representativa, siguiendo protocolos estrictos para garantizar la trazabilidad y la integridad de las muestras. Estas muestras son luego enviadas al laboratorio para su análisis microbiológico, físico y químico, siendo el operario responsable de mantener una cadena de custodia adecuada. Además, el profesional debe registrar todas las actividades en los sistemas informáticos correspondientes, gestionar el stock de materiales necesarios para el muestreo y mantener el área de trabajo en condiciones óptimas de limpieza e higiene. La posición requiere una atención meticulosa al detalle y un estricto cumplimiento de las normativas de seguridad alimentaria, como el APPCC. El trabajo se desarrolla en un entorno dinámico donde la precisión es clave para prevenir contaminaciones y asegurar la calidad final del producto. La colaboración con otros departamentos, como producción y logística, es frecuente para coordinar los flujos de material y optimizar los tiempos de muestreo sin interrumpir la cadena de producción. En resumen, este rol es un pilar esencial para la garantía de calidad, contribuyendo directamente a la seguridad de los productos que llegan al consumidor.
El contrato ofrecido es inicialmente de tipo temporal, con la posibilidad establecida de convertirse en un contrato indefinido, dependiendo del desempeño y las necesidades de la empresa. El salario se establece según lo dispuesto en el convenio colectivo aplicable al sector de la alimentación. El horario de trabajo es a tiempo completo, ajustándose a la jornada laboral ordinaria. La ubicación del puesto es en la localidad de Salas, requiriendo desplazamiento propio. Se proporcionará la formación específica necesaria sobre los protocolos internos de muestreo y seguridad. El entorno de trabajo cumple con todas las medidas de seguridad e higiene alimentaria requeridas por la legislación vigente.
Se requiere experiencia mínima de dos años en puestos similares dentro del sector alimentario, preferiblemente en áreas de control de calidad o laboratorio. Es imprescindible poseer el carnet de manipulador de alimentos vigente y contar con vehículo propio para asegurar la asistencia al centro de trabajo. La formación académica debe estar relacionada con química, biología, ciencia y tecnología de los alimentos, o procesos de calidad en la industria alimentaria, siendo valorable un FP de Grado Medio. Se exige un nivel de inglés B1 para la interpretación de documentación técnica y protocolos. El candidato debe demostrar disponibilidad total e inmediata, así como capacidad para trabajar siguiendo procedimientos estandarizados en un entorno regulado.