El puesto se centra en las tareas logísticas básicas dentro de un almacén. La persona seleccionada se encargará de gestionar el movimiento de mercancías, asegurando que la recepción, el almacenaje y la preparación de pedidos se realicen de forma ordenada y eficiente. Es un rol clave para mantener la cadena de suministro activa, que requiere atención al detalle y cumplir con las normas de seguridad del centro.
Entre las tareas diarias están la descarga de camiones y contenedores, revisar la mercancía recibida con los albaranes y colocar los materiales en las estanterías o zonas indicadas. También se preparan pedidos, moviendo los productos según las órdenes de trabajo y verificando que el inventario físico coincida con el sistema. Mantener el orden y la limpieza en todo el almacén es una responsabilidad continua para garantizar un entorno seguro.
El trabajo requiere capacidad física para levantar y mover cajas, además de manejar equipos de forma segura. La jornada es completa, de lunes a viernes, con horario de 08:00 a 13:00 y de 14:00 a 17:00 horas. La incorporación es inmediata, trabajando en equipo para optimizar el espacio y agilizar la localización y salida de productos.
Se requiere capacidad para realizar trabajo físico de manera constante, incluyendo levantar y transportar carga. Es valorable tener experiencia previa en entornos de almacén o logística. La persona debe ser responsable, metódica y con capacidad para seguir instrucciones y procedimientos de seguridad.