El puesto consiste en realizar tareas de carga y descarga de mercancías dentro del almacén, ya sea a mano o con ayuda de equipos. La función principal es asegurar que los productos se manipulen de forma eficiente y segura, colocándolos en su ubicación correcta para mantener el inventario ordenado y accesible. También se debe mantener limpia y organizada el área de trabajo, lo que ayuda a prevenir accidentes y daños en la mercancía.
Este trabajo exige atención al detalle y seguir los procedimientos establecidos. Se desarrolla en equipo, por lo que la coordinación y la comunicación son importantes para cumplir con los plazos de entrega. Las tareas pueden variar según la asignación del día, pero siempre se centran en el manejo, la organización y el mantenimiento. Se requiere flexibilidad para realizar otras labores auxiliares que surjan de la operativa diaria.
No se requiere experiencia previa en el puesto, pero es imprescindible demostrar una clara habilidad manual y una gran motivación hacia el trabajo físico. El candidato debe contar con vehículo propio para acceder al centro de trabajo y disponer de total flexibilidad para turnos rotativos que incluyen mañana y tarde. Se valorará especialmente la capacidad para trabajar en equipo y la predisposición para aprender y adaptarse a un entorno dinámico.