El operador se responsabilizará del funcionamiento integral de la maquinaria y del proceso productivo asignado. Esto incluye la supervisión y ejecución de fases clave como el moldeo, esmaltado, cocción, clasificación y corte del producto, asegurando que se cumpla con la planificación establecida. Deberá realizar ajustes y cambios en los parámetros de las máquinas conforme a las órdenes de fabricación y las fichas técnicas específicas de cada producto, garantizando la precisión y calidad en cada etapa. Además, será fundamental la preparación y gestión de los materiales necesarios para la producción, así como la verificación constante de las especificaciones del producto mediante los controles de calidad implementados, documentando cualquier incidencia detectada.
Otra responsabilidad central será la coordinación de los trabajos dentro de la línea o sección, organizando las tareas que se realicen de manera conjunta con otros miembros del equipo. El operador utilizará los canales de comunicación establecidos para transmitir y obtener información relevante sobre incidencias, materiales en curso o fichas técnicas. Mantener un entorno de trabajo organizado, ordenado y limpio es esencial, así como analizar de forma proactiva las problemáticas recurrentes en la línea para proponer alternativas que mejoren la producción, la seguridad, la calidad y reduzcan las averías. Esta función requiere una atención meticulosa al detalle y un enfoque orientado a la mejora continua.
El puesto también implica la declaración sistemática de toda la información relacionada con consumos, paradas e incidencias de producción, así como la ejecución de las tareas de Mantenimiento Productivo Total (TPM), realizando seguimientos diarios, semanales y mensuales. Asimismo, el operador cumplimentará la documentación oficial correspondiente, incluyendo partes de producción, reclamaciones, planes de control de calidad, partes de avería, cierres de órdenes de servicio y hojas de mantenimiento preventivo. Esta labor de registro y análisis contribuye a la trazabilidad del proceso y a la optimización de la eficiencia operativa de la planta industrial.
El contrato ofrecido es indefinido, proporcionando estabilidad laboral. La retribución bruta anual se sitúa en 24.000 euros, complementada con diversos pluses. El horario de trabajo se desarrolla de lunes a viernes, con posibilidad de rotación en los turnos de mañana, tarde y noche. La empresa proporciona formación específica adaptada a la sección de destino y ofrece la posibilidad de un plan de carrera interno para el desarrollo profesional del empleado, según su perfil y desempeño.
Se requiere poseer un Ciclo Formativo de Grado Medio y una experiencia mínima de tres años como operador de maquinaria en un entorno industrial, preferentemente en líneas de producción similares. Son fundamentales conocimientos prácticos en áreas como mecánica, electricidad y electromecánica aplicados al funcionamiento y ajuste de maquinaria. Se valorará una actitud proactiva, dinámica y orientada al trabajo en equipo, con capacidad para analizar problemas y buscar soluciones que mejoren los procesos productivos.