Posición de apoyo en una entidad bancaria, centrada en tareas operativas y administrativas. Se ofrece un contrato temporal para adquirir experiencia práctica en el sector financiero. El trabajo incluye interacción directa con clientes y formación continua para aprender sin necesidad de experiencia previa, con un horario estable y aprendizaje práctico.
Las responsabilidades diarias abarcan la atención al cliente, resolviendo consultas y ofreciendo asesoramiento básico. También se realizan operaciones de caja, como gestionar cuentas, procesar transferencias y pagos, y cuadrar el efectivo al cierre. Otra labor clave es revisar y mantener los cajeros automáticos, asegurando su funcionamiento y suministro. Además, se apoyan tareas administrativas para mantener la organización en la oficina.
El puesto está pensado para personas con interés en banca, valorando la proactividad, la orientación al cliente y las ganas de aprender por encima de la experiencia. La actitud es clave. Este rol ofrece una base formativa sólida en un sector estable, ideal para desarrollar una carrera desde los fundamentos del servicio financiero.
Estudiantes o titulados en ADE, Derecho, Económicas, Finanzas o CFGS en Administración y Finanzas. Personas proactivas, con orientación al cliente y capacidad de adaptación. No se requiere experiencia previa.