En una sucursal bancaria se realizan tareas generales de limpieza y mantenimiento. Entre las funciones están la limpieza comercial de todas las áreas, desempolvado de despachos, mesas y puestos de trabajo, limpieza profunda de aseos (sanitarios, azulejos, espejos) y mopeado y fregado de suelos. El objetivo es mantener un entorno higiénico y ordenado para clientes y personal.
No se requiere formación académica específica, titulaciones superiores, informática ni idiomas. Se valora la familiaridad con herramientas manuales de limpieza. No es necesaria experiencia previa, aunque se tendrá en cuenta cualquier trayectoria en limpieza comercial. La persona ideal debe ser meticulosa, responsable y capaz de trabajar de forma autónoma.
Es imprescindible disponer de autonomía para desplazarse al centro de trabajo. No se requiere viajar ni cambiar de residencia. La jornada laboral es parcial y la retribución anual se ajusta al convenio sectorial aplicable.