El trabajo consiste en aplicar tratamientos fitosanitarios en almacenes de grano, principalmente cereales como cebada, trigo y maíz, tras la cosecha. Se realiza en instalaciones de agricultores o empresas cerealistas en Valladolid y zonas cercanas. La labor principal es acceder a las pilas de grano, aplicar el producto con una pica metálica a unos dos metros de profundidad, cada cinco metros cuadrados, y luego cubrir y sellar el grano con lonas de plástico.
También se encarga del reparto de productos fitosanitarios con una furgoneta de 12 a 15 metros cúbicos por la provincia y áreas limítrofes. Esto implica preparar paquetes, cargar y descargar mercancía, y gestionar la logística para cumplir normativas y plazos.
Además, debe mantener el orden, la limpieza y la organización en los almacenes, vehículos, ropa y maquinaria, asegurando un entorno seguro y conforme a las normas de higiene y prevención de riesgos.
Residencia en el lugar de trabajo. Carnet de conducir B. Vehículo propio.