Apoyar en la preparación y cocinado de los ingredientes, colaborando en las diferentes secciones de la cocina según las necesidades del equipo.
Asegurar que cada plato cumple con las recetas y estándares marcados por la dirección de cocina.
Aplicar tus conocimientos en preparación de alimentos, principios de higiene y nutrición, adaptándote a necesidades especiales como alergias o intolerancias.
Respetar las normas y procedimientos internos, así como las políticas de seguridad, higiene, salud y prevención de riesgos.
Contribuir a la mejora continua de procesos y buenas prácticas dentro de la cocina.